Aledaña al poblado San Javier, con 3 balazos y con visibles huellas de haber estado privado de su libertad y esposado, mismo que hasta altas horas de la noche pasaba como desconocido, aunque las autoridades ministeriales.
Investigaban posible relación con delincuentes de la colonia Alvaro Obregón. Dos lugareños que pasaban por el camino terracero hacia el rancho descubrieron el cadáver boca abajo y dieron aviso a la policia.
Según los datos recabados en el lugar de los hechos, ayer poco después de las 19:00 horas, la policia preventiva recibió el reporte de un hombre tirado a orillas de la presa El Porvenir, perteneciente al poblado San Javier, el cual parecía estar sin vida, pero pidieron que fueran socorristas revisarlo. Aunque los ineficientes cabineros mandaron las unidades al lado contrario tardando 40 minutos en llegar al sitio. Cuestionando la gente y elementos, que si fuera un herido, podía tener graves consecuencias por los errores de ubicación.
Al llegar tanto policias como paramédicos al lugar donde efectivamente estaba tirado boca abajo sobre el costado izquierdo, un hombre tatuado de los brazos, con ropas clásicas de pandilleros y viciosos, acordonaron el área por que detectaron que junto a éste había unos casquillos percutidos, además que visiblemente el cuerpo presentaba orificios de bala.
Mientras realizaban su trabajo los elementos de seguridad y auxilio en el sitio, fueron llegando lugareños que tras ver el paso de patrullas, se acercaron para ver si no se trataba de algun pariente o conocido, sin embargo una vez que contemplaron el cadáver del joven ejecutado, nadie pudo reconocerlo. Aunque horas después corrió la versión entre las corporaciones policiacas que se trataba de un pandillero de la colonia Alvaro Obregón, por lo que la PGJE investiga lo relacionado con otros crímenes de El Cantador, donde se sospecha de delincuente de la primera colonia.
Los policias que se acercaron al cadáver del joven ejecutado, corroboraron que por la posición y maneras en que le quitaron la vida, se trata de une ejecución por ajuste de cuentas, pues en las muñecas tenía huellas de haber estado esposado, asi como que hasta ahí lo llevaron y tras pegarle 2 balazos en el costado y uno más en la cara, que le salió por la parte alta del cráneo, se las quitaron para no dejar huellas, quedando junto al cadáver los casquillos de bala 38 super y calibre 45.
Finalmente y luego que el ministerio publico con peritos de la PGJE y policia ministerial se hicieron cargo del asunto, levantado los indicios dejados por los asesinos, varios lugareños fueron cuestionados, pero nadie escuchó los disparos, pese a que por lo solitario de la zona cualquier voz se oye a distancia, y como es muy dado a que los fines de semana acuden en vehículos a tomar alcohol grupos de sujetos, nadie se extrañó si vieron a los criminales, ni entrar ni salir.
